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jueves, 3 de septiembre de 2015

Pesca con lipless

Es incontestable que el mercado de los señuelos avanza a un ritmo imparable, situación que provoca una aparición masiva de nuevos productos que nos atraen y a los que los pescadores les tenemos que buscar sus puntos fuertes para aprovecharlos al máximo.

Uno de estos señuelos son los lipless, que a primera vista parece un crankbait o un jerkbait, con la salvedad que no tienen ningún tipo de babero, por lo que su pesca y su utilización será totalmente diferente a los señuelos similares a él mencionados previamente.

Ejemplo de pequeño lipless.

Lo primero de todo será explicar porque hemos colocado este artículo en la sección dedicada al black bass. Esto es porque debido a sus dimensiones y polivalencia a la hora de la pesca, este tipo de señuelos es muy propicio para los basses, aunque no por ello debemos descartar la posibilidad de algún que otro lucio o lucioperca a buenas profundidades principalmente.

La principal característica o propiedad de estos señuelos sería la de no tener, es decir, estos señuelos son tan polivalentes que los únicos que pueden reducir sus muchas posibilidades son los propios fabricantes. Son señuelos que abarcan multitud de acciones, pueden ser incluso flotantes, aunque si bien es cierto los mas normal y fructífero es que sean hundidos o suspendidos. Además también difieren mucho en su utilización si llevan rattles o no lo llevan.
Así usaremos generalmente los lipless hundidos o suspendidos con rattles o sonajeros para pescar en aguas muy profundas o muy tomadas ya que en estas situaciones los peces cazan con el "oido" en vez de hacerlo con la vista; los flotantes con sonajero los destinaremos para pesca en la que debido a la vegetación y los obstáculos del fondo nos sea imposibles manejarlos bien, obligando al pez a subir la cabeza atraído por el hipnótico sonido del rattle. Finalmente dejaremos los lipless tanto hundidos como flotantes sin sonajero para situaciones muy específicas y delicadas en las que los peces estén muy presionados y se requiera una presentación mas delicada.

Al igual que las posibilidades de estos señuelos, las opciones que tenemos de usarlos con cierta garantía de éxito también son muchísimas. Los cortados o acantilados sumergidos son un buen escenario para estos señuelos, ya que dependiendo de la velocidad de la recogida podemos pescar en diferentes niveles de agua y por tanto tocar toda la altura del acantilado. Por esta misma razón también son muy indicados para aguas abiertas, principalmente desde embarcación, porque podemos abarcar todos los niveles de cualquier masa de agua con la ayuda de un pequeño lastre, consiguiendo así llegar hasta el lugar por ejemplo, que nos indicara la sonda mediante dos tipos de recogidas fundamentalmente, siendo una la que realizamos breves paradas tras una rápida recogida(lipless suspendido) o mediante la técnica de "dientes de sierra", aunque también es bastante efectiva una recogida lineal y uniforme. Otro buen lugar donde emplear estos señuelos es en ríos en los cuales sabemos que hay numerosa vegetación y obstáculos en el lecho, por lo que desecharíamos la mayoría de los señuelos que no fueran paseantes o poppers, aunque si que podemos usar lipless flotantes.
Zona con fondo difícil, perfecto para el lipless.

Por último también es importante señalar que no en todas las épocas del año su uso funciona de igual manera y que la fecha tampoco es un factor tan determinante como los aspectos que acabamos de mencionar, así que básicamente lo que se hace es adecuar nuestro señuelo a las condiciones y al medio que rodee a los peces en dicha época del año, es decir, utilizaremos diferentes libreas dependiendo de la población de peces pasto en ese momento, aprovecharemos las abundantes inclemencias meteorológicas otoñales e invernales en las que las aguas se vuelven mas turbulentas, como norma general realizaremos un pesca rápida en verano con la que localizar a los peces activos y una pesca mas lenta cuando estemos en periodos invernales con la que terminar de convencer a los peces menos activos de que es una presa fácil.
Los colores o las tonalidades del señuelo también van un poco de la mano de la época del año en la que nos encontremos, aunque por norma general utilizaremos colores naturales y menos vistosos cuando nos encontremos ante peces que persiguen claramente bancos de peces pasto o cuando estén muy presionados por la abundante pesca; mientras que dejaremos los colores mas llamativos por lo general para la primavera y el verano buscando atraer lo mas posible a los peces mas activos característicos de estos periodos.
Lipless Caperlan Kowai 70.

Esperamos que este artículo os sirva en todas vuestras jornadas
Un saludo y recordad, siempre captura y suelta.



viernes, 24 de julio de 2015

Lucios en verano

Con el verano llega el calor y por tanto aumentan las ganas de salir de pesca y echarle mas horas, pero para nuestro amigo el lucio esta época no es precisamente mas la que mas le guste, y no nos va a poner las cosas fáciles para que nuestro verano sea inolvidable.

Vayamos con la teoría, en principio en esta época ya se han recuperado del periodo de freza y disminuyen su actividad en relación de proporcionalidad directa con la temperatura, entonces entran las discusiones entre los aficionados, siendo uno de los temas mas polémicos la elección del sitio propicio para el éxito de nuestra pesca. Desde aquí vamos a intentar aclarar un poco la situación y como para resolver un problema lo primero es simplificarlo, la elección sera: río o embalse.

Comencemos con el río, a priori esta elección puede parecer la menos acertada, debido a que su profundidad considerablemente menor a la que presentan la mayoría de los pantanos presenta una masa de agua mas caliente, elemento en contra en la búsqueda del lucio. Este aspecto mencionado puede llegar a ser demoledoramente absoluto para el pescador pesimista, pero hay quienes encuentran un punto a favor y lo encuentran fundamental, y es que ese agua mas caliente hace que el lucio busque con mas ahínco cualquier lugar en el que el sol y el calor no apriete tanto, por lo que es mucho mas fácil tener al lucio localizado en un sitio muy concreto. Cuales van a ser estos lugares, es lógico, toda sombra existente sera una zona caliente en la pesca durante el verano en el río.
Estas sombras pueden ser superficiales provocadas por elementos exteriores al agua como arboles en la orilla, junqueras espesas, grandes cortados cercanos a la orilla, grandes piedras caídas desde paredes rocosas cercanas, así como estructuras artificiales como puentes

También pueden ser sombras creadas por la propia orografía del río a causa de cuevas, entrantes en la superficie pero que a mas profundidad van reculando formando una especie de tejado natural dentro del agua; pueden ser también provocadas por arboles o cualquier otro objeto hundido.

Aunque por otros motivos, otro de los lugares muy frecuentados son las corrientes, al contrario de lo que se pueda pensar del lucio como un pez que prefiere el agua tranquila como las de los embalse, durante el verano en el río las corrientes son una concentración de vida, y el lucio es un depredador con lo que estará bien atento a esos bancos de alburnos, bogas, gobios y alevines de black bass que revolotean cerca de las corrientes. Ademas la presencia de corrientes aumenta la oxigenación de la masa de agua cercana a ella, aspecto el lucio también agradece enormemente.

Como es habitual las horas puntas para la pesca no cambian durante el verano, el alba y el atardecer siguen siendo los momentos claves para poder hacerse con algún ejemplar, aunque si es notorio mencionar que en la horas centrales del día también se pueden conseguir grandes hallazgos, ya que como se ha mencionado antes los peces estarán muy localizados.

Por contrapartida en los embalses casi no se encuentran sombras proyectadas por los elementos exteriores cercanos a las orillas como pasa en los ríos, por lo que tendremos que hacer modificaciones en nuestra manera de buscar al lucio y en la manera de pescarlo. Con la ausencia de sombras se hace imprescindible la pesca a gran profundidad, es decir, a partir de los 10 metros, ya que a partir de esa profundidad la temperatura del agua se reduce considerablemente.
Esta condición que en principio puede parecer fácil de aprovechar, no lo es tanto para el pescador de orilla, ya que por lo general el embalse no tiene esa profundidad en el borde del embalse. Sin embargo hay ciertos lugares que si cumplen esta condiciones y están a nuestro alcance. Lo mas recomendable seria obtener una vista panorámica desde algún punto elevado de toda la orilla y buscar una serie de elementos e indicadores que nos advierten de la mayor profundidad del agua como lo son las reculas, las puntas, cortados de piedra sumergidos o una tonalidad más oscura del agua en un determinado punto.

Una condición necesaria y prácticamente obligatoria es la pesca en el amanecer y el atardecer, y es que a unas temperaturas tan altas y sin apenas apostaderos superficiales en los que los lucio puedan aguantar las horas centrales del día, provoca que los períodos de actividad y caza sean muy escasos y localizados. Evidentemente a mediodía también podemos encontrar peces, pero es necesario saber que nuestras posibilidades merman considerablemente y que esas condiciones también nos perjudican a nosotros mismos, por lo que es mejor descansar y guardar fuerzas para los períodos cortos que nos deparan de actividad frenética.

Esperamos que este articulo os sirva en vuestras jornadas veraniegas.
Un saludo y recordad, siempre captura y suelta.